Querida amiga,
he estado desaparecidísima. Ya lo siento, de verdad. Pero a cambio te traigo un mega update de mi vida.
Me di una semana de vacaciones, con la intención de descansar y cargar pilas para, cuando volviera, terminar de preparar lanzamientos de nuevos productos, daros la sorpresa de que voy a tener un sitio físico al que podréis venir a verme una vez a la semana para comprar en persona, y un par de cositas más...
Las vacaciones no fueron nada especial, pero me dieron muchas dosis de felicidad: limpiar a fondo en casa, tener tiempo extra para mis hobbies, seguir con la pintura de mi casa, que ya sabéis que llevo todo el verano para poner bonitas de nuevo cuatro simples paredes, y pasar tiempo con amigos y mis perros. Cuando me dicen que me gusta demasiado trabajar no dicen una mentira, pero no soy adicta al trabajo, porque me encanta también mi tiempo libre y amo descansar. He aprendido que descansar es el sustento para la creatividad y la productividad. Incluso volví a verme las pelis de fast and furious. Y saqué tiempo para acabar un prototipo de tres en raya que le hice como regalo a mi hermano, del cual fue su cumple durante mis vacaciones, y le hizo bastante más ilusión de la que me esperaba. Creo que quiero publicar una serie de fotos del proceso de ése tres en raya, como recuerdo de lo que fue para mí crearlo... Pero me lo voy a pensar, porque quizás lo estudie para traerlo a la tienda, con sus mejoras incluidas. ¿Qué os parecería un tres en raya diseñado específicamente para tí con tus cosas favoritas? Uno de patatas y huevos fritos, o de harry potter, o de tus mascotas... Y que sea portátil, mini y magnético... No sé, tiene mucho potencial y debo estudiarlo bien.
Como remate, mis vacaciones acabaron un día antes, porque me llamaron de un sitio para trabajar, al que le había echado el currículum en abril. Me ofrecían lo que mejor me va a mi: un trabajo de dependienta, fácil de hacer y que no me tenga que llevar a casa, a media jornada. Lo justo para cubrir gastos de la vida adulta, dejar de estresarme tanto por la falta de solvencia económica, y además seguir teniendo tiempo de sobra para mi tienda. No es totalmente perfecto, por supuesto, pero me voy a saber apañar. Ha sido una sorpresa bonita, pero un estrés porque es un cambio de paradigmas para el que no estaba concienciada, aunque he tardado una hora en cuadrar horarios de trabajos para poder con todo.
Y ésta noticia nos lleva a la semana en que estoy escribiéndote y publicando esto. Ésta será probablemente mi semana más dura, porque me están formando a ritmos forzados y estoy trabajando el doble de horas de las que habíamos hablado, para que la semana que viene pueda hacer mi trabajo en la tienda perfectamente. Así que ésta semana me toca ser más amable conmigo, y más paciente, y no agotarme intentando llegar a todo. Y mover fechas límites, porque no voy a poder llegar a ellas, pero no se acaba el mundo, porque van a hacerse todas las cosas igualmente, y no voy a abandonar nada. Soy feliz porque el destino me ha traído el alivio económico que tanto necesitaba, y con él me ha dado un horario estable y rutinario que es compatible con mi vida y mis necesidades laborales. Y aunque acabe los días mucho más cansada, estaré mejor. Y me permitirá crear con más calma. Voy a traeros las novedades cuanto antes, pero ya no habrá prisa por generar nada, y éso es un regalo.
Te deseo que tú también recibas aquello que tanto pides al universo, y espero que me lo cuentes cuando lo consigas. Muchas gracias por alegrarte conmigo.