Qué semanita

 Querida amiga,

Es la tercera vez que empiezo esta carta hoy.

No es que no sepa qué decirte, lo que no se es qué elegir contarte. Porque hay tanto dentro de mí...

Mi semana ha sido algo oscura en mi ático, porque mi cabeza está siendo un poco dura al respecto de no acabar tareas invisibles. También fue bien porque mi amiga de toda la vida está de vacaciones y hemos quedado algunas tardes, incluso fuimos a la playa. Soy feliz, pero. Ya tu me entiendes. Siempre es lo mismo: autoexigencia y miedo a la precariedad económica eterna.

Tengo suerte, porque sé hacia dónde quiero ir. En qué quiero gastar mis días y mi tiempo. Por qué merece la pena acabar exhausta. Y sí, hay partes de mi vida que están aún muy lejos de lo que me gustaría que fuesen, pero lo dijo Mazza en la Velada del Año V, lo importante es acostarte cada día sintiendo que pusiste un granito más de arena en tu sueño.

Estoy empezando a sospechar que tendré que aprender a ser feliz con el cansancio, porque definitivamente no me está abandonando, y sé cómo aliviarlo, pero no puedo hacer nada al respecto, así que esta tarde saldré a tomarme algo con mis amigos y a tener vida social de calidad, y ojalá con éso me de suficiente gasolina para poder con el resto de la semana.

Por cierto, te cuento un spoiler como premio por haber llegado hasta aquí una vez más. En agosto voy a hacer algunos directos en tiktok trabajando por las mañanas. No tengo una gran cámara aún, pero ya he conseguido mejorar el micro, así que espero que te gusten y que te pases por ahí a apoyarme, si puedes. 

Ah! Como update de mis animales: a Dahlia le bajó el viernes pasado su primera regla. Al final no salieron más pollitos, pero el peque que sí salió del huevo va a ser Nuggets, y está precioso y sembradísimo montado en el lomo de su mamá. Va sacando colores en las plumas, que parece que serán blancas y negras. Si quieres verle más, en mis stories iré haciendo updates.

Sin más, espero no haber sido muy caótica o muy críptica, feliz semana amiga.