Mocosita

Querida amiga,

Qué bonita semana de resfriado.
Sí, sigo fatal de mocos —una se convierte en fuente inagotable— y eso me alejó de los directos porque no podía con tanto a la vez. PERO está siendo una semana especial. Cocí piezas nuevas, con estampados y colores diferentes, y estoy enamorada de la mayoría. Además, terminé gran parte de los encargos, descansé y me cuidé. Una semana mocosa… pero bonita.

En estas fechas tan navideñas mi ciudad se vuelve un caos. Me cuesta sobrevivir al estrés y a la ansiedad porque el tiempo no me alcanza para nada. Supongo que es lo que tiene diversificar, ¿no? Aun así, esta semana avancé bastante, y el sábado podré trabajar un ratito extra en la tienda o darme un segundo día libre en la misma semana. Un lujo para mí.

Ya hace frío, de ese que en el campo se nota en los huesos. Las plantas amanecen blancas, los animales hacen menos ruido, y las gallinas han vuelto a poner huevos. Mientras tanto, yo tengo —una vez más— mil ideas en la cabeza que compiten por salir.

No sé cómo me irá el fin de semana, pero si te apetece un paseo matutino, me encantaría que el domingo te pases por el rastro y me digas que me has leído. Me haría muchísima ilusión saber que hay alguien al otro lado de la pantalla.

Y hablando de ilusiones… ya he empezado a pensar en lo que quiero para el 2026. Tengo muchas ganas del año que viene. Aunque la idea de empezar el día 1 tiene magia, algunos propósitos ya los puse en marcha: volver al ejercicio en casa, que lo abandoné por puro estrés. Mi resistencia es digna de una señora obesa y fumadora (hay que reírse), así que he decidido empezar suave: 15 minutitos al día, 5 días por semana. Sólo quiero crear hábito. Hoy mismo me subí 20 minutos a la bici estática. No me maté, pero estoy orgullosa. La constancia, aunque pequeña, me hace feliz.

¡AH! Se me olvidaba. Me he estado comprando ropa en Vinted porque no tenía casi nada que me quedara bien y me gustara. Ayer llegó un paquete con dos vaqueros preciosos: un boyfriend comodísimo y uno recto con rotos que es una delicia. Estoy demasiado feliz rellenando mi armario con prendas que realmente quiero usar. Ahora tengo fijación con ponerme todos mis jerséis con esos boyfriend.
¿Tú tienes ropa de segunda mano que te encante?

Bueno, te dejo, que quiero preparar el directo de hoy: terminar stock, avanzar prototipos y diseñar unos regalos.

Nos leemos la semana que viene ❤.

Y gracias por acompañarme, incluso en mis semanas de mocos y pequeñas victorias.

La vuelta a la rutina

 Querida amiga,

El lunes volví del viaje por la tarde noche y apenas me dio tiempo a dar mimos a mis perros y deshacer las maletas. Y el martes sólo tuve media mañana porque tocaba hacer mandados... El miércoles hice cuanto pude, de hecho trabajé también por la tarde un rato, y el jueves me lo di de descanso porque el sábado tengo que ayudar a mi padre y no voy a poder descansar nada. Y heme aquí hoy, viernes, escribiendo esto con la sensación de que no hice nada en toda la semana.

Ya lo sé, es nuestro tema recurrente: hice bastante aunque no acabase nada. Hay trabajos que se eternizan y parece que no se acaban jamás. Pero estoy feliz porque tengo muchísimas ganas de hacer todo lo que estoy haciendo. Configurar es lo más feo del planeta, pero es por una buena causa así que todo bien.

Por otro lado, estuve planeando una rifa de navidad para el rastro, pero me da cosita que sea ilegal hacerla así que la venderemos por redes sociales... Y claro, éso implica poner un bizum a recibir dinero de mucha gente durante un tiempo. Y eso no me gusta, así que estoy planteándome si seguir adelante con la rifa.

En fin, voy a darle un apretón al día de hoy para ver si dejo acabado algo de todo lo que tengo a medias y ver si consigo empezar los encargos. Porque, aunque siempre llegamos a ésta conclusión, es difícil recordar y sentir que es verdad que cada día podemos poner un granito de arena sobre nuestro sueño y que a veces ése granito parece poco, pero es un granito más.

Buena semana amiga! Y como siempre, si te apetece, cuéntame en comentarios tu semana y nos leemos.