Querida amiga,
El lunes volví del viaje por la tarde noche y apenas me dio tiempo a dar mimos a mis perros y deshacer las maletas. Y el martes sólo tuve media mañana porque tocaba hacer mandados... El miércoles hice cuanto pude, de hecho trabajé también por la tarde un rato, y el jueves me lo di de descanso porque el sábado tengo que ayudar a mi padre y no voy a poder descansar nada. Y heme aquí hoy, viernes, escribiendo esto con la sensación de que no hice nada en toda la semana.
Ya lo sé, es nuestro tema recurrente: hice bastante aunque no acabase nada. Hay trabajos que se eternizan y parece que no se acaban jamás. Pero estoy feliz porque tengo muchísimas ganas de hacer todo lo que estoy haciendo. Configurar es lo más feo del planeta, pero es por una buena causa así que todo bien.
Por otro lado, estuve planeando una rifa de navidad para el rastro, pero me da cosita que sea ilegal hacerla así que la venderemos por redes sociales... Y claro, éso implica poner un bizum a recibir dinero de mucha gente durante un tiempo. Y eso no me gusta, así que estoy planteándome si seguir adelante con la rifa.
En fin, voy a darle un apretón al día de hoy para ver si dejo acabado algo de todo lo que tengo a medias y ver si consigo empezar los encargos. Porque, aunque siempre llegamos a ésta conclusión, es difícil recordar y sentir que es verdad que cada día podemos poner un granito de arena sobre nuestro sueño y que a veces ése granito parece poco, pero es un granito más.
Buena semana amiga! Y como siempre, si te apetece, cuéntame en comentarios tu semana y nos leemos.
Comentarios
Publicar un comentario