Y un día libre menos (y no me escondo)

 Querida amiga,

Hoy es mi día libre, porque así lo decidí yo misma, pero ya sabemos que se me da fatal hacerme caso.

No me malinterpretes, llevo una semana muy productiva, pero estoy cansada todo el tiempo a tales niveles que, cuando llego a la cama, me duermo antes de que la cabeza roce la almohada.


Y tú estarás pensando: ¿Y qué ha pasado con tu día libre, Ana?.

Pues que iba a dedicarlo a quehaceres de la vida adulta, pero he soñado la historia de una nueva mascota del sistema de adopciones. Y pensé que con escribirla -para no olvidarla-, me sería suficiente para seguir con mi día libre, pero he acabado investigando sobre la creación de mapas y mundos... Y he encontrado la página más chula del mundo para crear mapas que haya visto nunca.

Y esa es la historia de cómo he pasado trabajando toda la mañana de mi único día libre.

Yo no tengo remedio, pero espero que tú sí y descanses este fin de semana, amiga.

Nos leemos el viernes que viene.