Hola amiga,
Estoy teniendo unos días bastante intensos de trabajo… pero estoy feliz. Feliz porque no estoy haciendo nada que no disfrute. Feliz porque tengo mil millones de ideas y los modelos nuevos salen de mi imaginación en segundos. Y, sobre todo, feliz porque empiezo a ver luz en el túnel. No es el final, pero es como encontrar una lucecita de emergencia a mitad de camino. Jajaja.
La verdad es que crear colecciones y productos nuevos, con sólo el verano por delante para hacerlo todo, va a ser un reto. Así que, para no volverme loca, he decidido diseñar cada producto de principio a fin antes de pasar al siguiente. Puede parecer una forma lenta de trabajar, pero me ayuda a no dejar nada a medias. Cada pieza que saque estará lista para enviarse o entregarse sin complicaciones.
Voy a dejar el contenido un poquito más aparcado durante un tiempo —pero no para siempre—, sólo hasta poder hacerlo con más cabeza y mimo. Porque quiero cuidar cada detalle: diseñar el contenido de CADA producto por separado. La idea es gestar bien cada pieza, hacer una pequeña remesa inicial para ver si os gusta, preparar su contenido para redes y tienda con cariño, diseñar sus tarjetas en el formato que necesite, probar bien el producto y ajustar lo que no funcione como me gustaría.
Voy desarrollando cada diseño por separado: la pieza en sí, su pequeño stock inicial, las fotos, su presentación… como un mini proyecto completo antes de pasar al siguiente. Así evito prisas, errores y retrasos.
Tener un objetivo claro y medible hace milagros con la constancia. Dedicar un rato a planificar el tiempo futuro y crear metas realistas me ayuda a digerir mejor el trabajo, y salir del taller con la sensación de que hice lo que debía, o al menos, que di lo mejor de mí.
Sinceramente, ayer pasé la mañana organizando el trabajo en pasos más pequeños y por semanas, para poder sacar un mínimo de productos a tiempo sin volverme loca. Así, cuando llegue septiembre, si se da eso que os mencioné que estoy tratando de conseguir, podré tener más tiempo para producir novedades y reponer lo que se haya agotado.
No lo he planeado todo al milímetro (porque cuando la vida se sale del calendario, la culpa me aplasta), pero la intención es clara: producir novedades estos meses, de distintos estilos y tipos, ver qué os gusta más, y a partir de ahí, decidir qué repetir y qué dejar ir.
Gracias por estar al otro lado. Tu presencia y apoyo me empujan a seguir creando con ilusión.
Comentarios
Publicar un comentario