El cansancio
Sí, sí, ya lo sé...
Sí, sí... Ya lo sé. Perdí la constancia.
Hay motivos y son realistas y conscientes, pero no importan mucho. Os los resumiré como: enfermé, perdí el ritmo de trabajo y cuando empecé a recuperarlo me olvidé de escribir sobre ello. No me lo tengáis en cuenta, o hacedlo, me da igual porque yo no lo hago. Yo practico el ser honesta conmigo misma y con los demás, y la honestidad conlleva saber perdonarse para no acabar desquiciada, porque si eres honesto contigo mismo... Cometes errores al menos dos veces al día, y aciertas con suerte una. Así que no os aburriré con los detalles de éstas semanas vacías de contenido. Hice lo que creí mejor para mí en cada momento, que es lo que me debo a mí misma. Espero poder retomar el flujo de trabajo por completo y conseguir por fin la ansiada rutina perfecta, pero sospecho que éso no sólo no existe sino que me da gasolina para seguir probando cosas nuevas y mantener la actitud de principiante que tanto proclaman que es la correcta porque no te limitan la creatividad las reglas.
Hoy no he hecho trabajo real. He hecho mis tareas diarias: revisar la tienda, publicar una story, publicar en Tumblr el agradecimiento del día y venir a escribir aquí. Todo lo demás han sido tareas de bajo rendimiento: he ido a ingresar dinero al banco, he instalado de nuevo la impresora en el portátil, he conseguido descargarme la app de AutoCAD para hacer los planos de la casa, he puesto una lavadora y he revisado cuán cerca estoy de lo que quiero ser. Ahora me voy a abrir mi nuevo cuadernito de Harry Potter, regalo de mi mejor amiga, y lo voy a estrenar haciendo journaling de mis objetivos, porque creo que voy a dedicarlo a éso: mantener claros mis objetivos y cómo me acerco a ellos. Porque por ahora estoy bastante lejos de ellos y no es la intención mantenerme lejos.
Espero saber volver mañana, pondré de mi parte, pero si no vuelvo, no me lo tengan en cuenta... O sí, allá tú y tus expectativas y dónde las colocas jajaja.
Un beso.
Posponiendo
No hice nada más ayer que lo que os conté que ya había hecho. Estaba demasiado cansada.
Hoy he hecho la mitad de lo que pretendía, y ya son casi las 14 de la tarde, así que poco más voy a hacer hoy... He editado fotos, he creado stock para hornear a partir de unos marmoleados que preparé el otro día (he descubierto que la arcilla se come el poliestireno en el proceso), he limpiado el escritorio, rebarnizado unas piezas de un encargo... Sigo teniendo problemas con el barniz y no entiendo por qué, supongo que es el calor. He preparado una idea de cartón impreso del packaging, y ahora lo básico de redes y a comer.
Estoy cansada y mañana trabajo en el negocio familiar toda la mañana y toda la tarde, así que no podré trabajar en nada.
Me habría gustado hacer más stocks, me lo paso bien haciéndolo. También me habría gustado subir algo a Wallapop y editar videos, pero es lo que hay, no puedo hacer de todo todos los días.
Un logro
Hoy estar escribiendo esto es un motivo de orgullo y satisfacción para mi: porque con éste, termino el reto semanal de escribir un post diario. No ha sido sencillo, pero esperé más esfuerzo requerido, sinceramente.
Es verdad que no he mejorado en mis tiempos en escribir estos posts, porque sólo han sido cinco días. Lo que sí puedo afirmar es que me cuesta menos sentarme a ello, por lo que voy a seguir con ésta rutina otra semana más.
Hoy ya he hecho muchas cosas, pero sobre todo siento una gran liberación porque he elegido el precio de todos los productos. La gracia es que no los he calculado expresamente, sino que me los he inventado según mi criterio. Casi como jugando al precio justo, pero era una tarea odiosa para mí y ahora no la tengo en mi cabeza, que al final era lo que necesitaba.
También hice hoy mi primer stop motion y me gustó, me pareció sencillo y fue rápido de hacer. Descubrí que me faltaban muchas más fotos para que quedase mejor, o al menos más largo, porque no llegaba a 7 segundos de duración, pero resolví con ingenio, creando un "ida y vuelta", literalmente duplicando el stop motion pero al revés para que durase el doble.
Además he editado fotos, he preparado el material para las siguientes publicaciones de Instagram, he revisado y vuelto a barnizar los que estaban aún mal barnizados, he preparado el envío de un encargo y ahora, con el resto de la mañana, voy a empezar con un encargo que entrego en persona en dos semanas y pico en Madrid, en el concierto.
Espero que hayáis disfrutado de éste blog diario en el que os cuento un poco lo que estoy haciendo y qué me pasa por la cabeza, y que me digáis si algo os parece que sobre. Nos vemos la semana que viene!
Exhausta
Poca batería
Estoy muy cansada hoy porque anoche apenas pude dormir, así que reduje mis objetivos diarios a la mitad y a minitareas.
He hecho una lista gigante -a partir de otras listas- que engloba todos mis productos diseñados, las tareas obligatorias de cada uno en los próximos meses y con una cuadrícula para ir haciendo tics en las que acabe (por purita satisfacción), he pasado fotos y videos al portátil, editado fotos y vídeos, y todos los diary tasks de redes.
También he re-barnizado unos productos. He tenido problemas con el barniz desde hace un mes largo hasta hoy, sospecho que por las altas temperaturas que nos acometen en verano usualmente. Hoy hice una prueba de grosor en todos y aproveché para hablar de esto mirando a cámara en un minivideo para probar a editar cosas diferentes...
Es poco, pero cuando uno no tiene la batería cargada, no puede trabajar como si la tuviera... Tiene que adaptarse para poder seguir trabajando pase lo que pase, y además es que me gusta mi trabajo. Nos vemos mañana!
Not bad for today
¡Buenas tardes!
Estoy muy contenta conmigo porque no siento presión en cuanto a la calidad de mi producción de contenido diario para redes sociales, y eso me desahoga mucho y hace que me cueste menos sentarme a producirlo. Porque no nos engañemos: me cuesta ponerme con estas cosas. Me dan pereza, pero consigo volver a hacerlas otro día más porque tengo menos expectativas en el resultado y más de ellas en la consecución de una meta durante el mayor número de días posibles -laborables, por supuesto-.
Hoy he estudiado más sobre Capcut y he estado editando un vídeo. Siento que editar es un trabajo muy lento, porque tengo que ver el video mientras lo voy editando y creo que hay formas más eficientes de hacerlo y que aún no he descubierto. Sin embargo, he conseguido recortar los momentos en que saco las manos de plano o me quedo mirando al vídeo que estaba viendo mientras trabajaba y mis manos se quedan quietas de todo un video, lo cual parece poco trabajo, pero era un video de 40 minutos largos del proceso de creación de un encargo. Y no es el único video del mismo proceso que tengo que editar, pero con esos 40 minutos recortados, con un ajuste de brillo y demás y un par de efectos al final del video, estoy bastante satisfecha por hoy.
Mañana seguiré con el tema videos, por supuesto, pero por ahora estoy contenta con la constancia y el trabajo empleado. Tengo que hacerme preguntas sobre qué más quiero hacerle a los videos y qué me gustaría que tuvieran. Además de aprender a grabar mejor, con menos manos tapando el proceso y que el pelo no invada la pantalla nunca más, pero not bad for today Ana, not bad (L)
Cientos de borradores
No os hacéis una idea del número de borradores que alberga este blog. Tiene tantos que no sé por dónde iba con cada uno. Un día los revisaré...
Hoy he empezado éste con la intención de sólo ser sincera y publicarlo programado mañana, porque lo que más quiero es producir contenido, así que la calidad de éste crecerá con la práctica y el paso del tiempo. Y es que en éstos últimos meses me he dado cuenta de que el crear contenido alrededor de mis creaciones es un círculo vicioso: Quiero mostrar mi trabajo, pero hacerlo bien (o tan bien como me lo imagino) requiere mucho tiempo, tiempo que me resta de estar en lo que realmente quiero hacer, pero para poder seguir dedicándome a lo que quiero hacer, he de crear contenido... Así que he decidido ser más honesta con vosotros y conmigo, e ir publicando más o menos a diario, para enseñaros cómo voy aprendiendo a hacer esto. Y veremos una progresión, espero, en calidad. Además, cuanto más tiempo dedique a hacer una cosa, más rápida seré haciéndolo, y éso es lo que más necesito: ser rápida, para que no me reste tiempo de lo que de verdad quiero hacer. Así que voy a dedicarle a esto de crear contenido de diferentes formatos un buen de tiempo en los próximos meses, con la confianza de que, en un tiempo, me lleve mejor con la creación de contenido para redes y no me retrase tanto ni me consuma el perfeccionismo, que es lo que está pasando ahora.
Espero no perder la constancia por el camino de forma exagerada, porque perderla es normal sólo si es puntual. Y ojalá que podáis ver éste proceso progresar de a poquito.
Esto va a ser para ir contándoos como va todo en el taller, qué cosas ocupan mi cabeza y todo cuanto me suceda. Por lo que procedo a contaros cómo me fue hoy: he conseguido publicar en Wallapop 6 anuncios de productos, lo que me venía carcomiendo la cabeza desde hace unos meses, por lo tanto estoy muy orgullosa de mí y voy a regalarme una comidita rica y una tarde de apapachos propios.
No sé si serán largos ni interesantes siempre, ni si ayudarán a nadie, pero con esto quizás veáis que el trabajo duro está tras bambalinas y que una es humana, y falla, y tiene miedos, y estira de sí misma para ser mejor cada día, y aunque haya días que no lo logre, celebra los días que sí es capaz de dar un paso para estar más cerca de la mujer que quiere ser.
Lo dicho, nos vemos mañana con otro update de lo que estoy haciendo y afrontando. Que tengáis un buen día.
¿Qué es para tí la confianza en uno mismo?
Me formo a diario en diversas habilidades y conocimientos que me sirvan para alcanzar mis metas, y en Skillshare hay muchos cursos muy interesantes. Estoy haciendo el camino de aprendizaje "Start a life you love with systematic goal-setting" y en él se nos pide que reflexionemos. La pregunta es la siguiente:
¿Qué es para mí la confianza?
Sentirme segura haciendo lo que hago. Sentir que sé lo que estoy haciendo, que estoy tranquila. Que no hay una pequeña parte de mí preocupada por qué pensarán los demás o si alguien puede sacarme fallos. Sentir que lo estoy haciendo bien, que ocupo el espacio sin miedo a ocuparlo, y que nadie jamás podrá decirme que no se me da bien hacerlo.
Es verdad que para la mayoría de cosas en la vida, el talento es una ayuda impresionante. No lo voy a negar. Mas de nada sirve tener un talento descomunal para algo que no utilizas nunca, pero éste es otro tema que abordaremos otro día, porque da para mucho.
La confianza tiene muchos enemigos, de lo cuales. la profesora del curso nos cuenta dos: Buscar la aprobación externa y que nos hayan dicho "tu no vales para éso". ¿Cuántas veces has tenido un profesor enfadado diciéndote que eres un negado para las matemáticas? ¿Y cuántas veces te han dicho que eres torpe? ¿Despistado? ¿Y que hablas de más? La incapacidad de gestionar emociones de nuestros predecesores, ya sean tutores legales o académicos, además de los de los demás niños de tu entorno (que al recibir ése trato, lo han ido repitiendo: si no eres bueno en algo que yo sí, lo señalaré y me reiré de tí por ello, porque el talento prevalece en ésa cultura) es lo que ha ido creando generaciones y generaciones de personas con una confianza ínfima, han sido el caldo de cultivo perfecto para crear personas que no pueden salir adelante, que se conforman con lo que tienen por malo que sea porque creen que no merecen nada mejor, porque creen que no sirven para alcanzar nada mejor, y ése, queridos míos, sí es un mal mayor. Es la receta perfecta para que los países tengan cada vez una mayor población en riesgo de exclusión social. De ahí sólo saca la cabeza la desesperación y el afán de supervivencia. Nadie que teme no poder cubrir sus necesidades básicas lucha por sus sueños, nadie que no tiene algo que llevarse a la boca invierte su tiempo en lo que le hace feliz y le gustaría conseguir.
Así que, si me preguntas, qué es la confianza para mí, supongo que la confianza es intentar conseguir algo que crees que mereces. Y la pasión es éso en lo que trabajas pese a los "no puedes hacer éso" constantes. A veces, quizás, la confianza en tí mismo suena como una forma de enajenación mental. Cuanto más me dicen "no", más lucho por el "sí". Cuanto más grande es la voz interna que tiene pánico de no ser suficiente ni capaz, más trabajo en conseguirlo porque es la única forma de que ése miedo no se cumpla. Por lo tanto, podemos decir que para mí la confianza en uno mismo es el ejercicio que desentume a la sociedad y nos acerca más a ése ideal en el que cada cual ocupa el puesto que le gustaría ejercer el resto de su vida.
¿Y en qué se vería diferente tu vida si tuvieras más confianza en tí misma?
Mi vida cambiaría en muchísimos detalles: no gastaría tiempo en intentar que los demás entiendan por qué hago lo que hago, porque no influiría en mis decisiones el sentirme apoyada o no. En otras palabras: Daría menos explicaciones. Mi entorno conocería la existencia de éste plan de futuro, porque ahora mismo sólo lo conocen 4 personas. Publicaría en mis redes personales la existencia de las redes de la empresa. No habrían dolido muchas situaciones personales al nivel al que dolieron, habría situaciones que no se darían más porque me iría de los sitios en el momento en que se produzcan. Trabajaría más duro en mi proyecto, y habría empezado antes y por lo tanto habría conseguido cosas que aún busco conseguir, pero como dice el dicho "nunca es tarde si la dicha es buena".
Hay muchas más, pero creo que con éstos ejemplos ya esta claro. ¿Y tú, si tuvieras más confianza en tí mismo, qué vivirías diferente?
Un comienzo, mi comienzo.
Los principios de año en mi país suceden el 1 de Enero de cada año, pero para mí los años comienzan en septiembre. No estoy empezando este blog en septiembre, por supuesto, pero sí empecé todo esto en realidad en septiembre, de una u otra manera.
Los inviernos emocionales son parecidos a los inviernos en la naturaleza, porque parece que todo está en pausa, pero hay mucha vida en movimiento bajo tierra. Parece un descanso pero es una lucha y una acumulación de energía. Es poner la mesa para una cena familiar. ¿Por qué hablo de los inviernos emocionales así de repente? Bueno, es fácil: yo llevo desde septiembre de 2022 montando una empresa que aún no existe, no vende y no la conoce nadie... Pero, ¿cómo puedes llevar un año y medio creando una empresa que no existe aún? Bueno, porque está (como yo) en un invierno emocional. Te lo explico.
Ése septiembre tocó reformular mi vida de arriba a abajo a nivel físico: mudarme de ciudad, región, trabajo, hábitos, objetivos... Y pensé que si no sabía qué quería hacer con mi vida, bien me valía una cosa que otra hasta que lo descubriera. Así que me puse a trabajar en dos trabajos a la vez, precarios, para mantenerme y, a su vez, me compré un curso sobre arcilla polimérica para hacer en mi tiempo libre y aprender algo nuevo, porque había comprado un paquete de ellas para niños y quería aprender a usarlas.
Me había fascinado la idea de crear bolas de navidad que me surgió cuando vi el folleto de instrucciones del paquete. Ése folleto sugería AÑADIR decoraciones a las bolas de navidad, pero a mí no se me ocurrió entender eso hasta muchos meses después. Yo entendí: "Puedes hacer tus propias bolas de navidad" y, aunque hacía años que no ponía decoración navideña en casa, se me abrió un mundo de posibilidades e ideas que me apetecía probar.
Así que, durante varios meses, tuve ésos dos trabajos al que agregué un tercero, mientras estudiaba varios cursos y videos sobre arcilla polimérica y hacía pequeñas pruebas con el material en mis ratos libres. Cometí, sin embargo, el error de no escucharme mucho a mí misma, no descansar y no cuidarme. Así que en verano, volví a empezar terapia, dejé dos de los trabajos y me centré en sobrevivir emocionalmente. No fue fácil, trabajaba en algo que me hacía profundamente infeliz y me hacía sentir profundamente sola. Me drenaba la energía y la motivación, además de limitar mi tiempo libre para ver a mis personas favoritas, quienes me ayudaban a restablecer ése sentirme querida tan necesario para mí.
Pasé el verano a duras penas, trabajando mucho por dinero y haciendo muy pocas cosas que me gustaran. Pero llegó septiembre, y aunque me agobié bastante por el dinero, bajó el ritmo de trabajo del verano, y podía sentarme a trabajar en mi idea de empresa, que ya tenía nombre y redes sociales, pero estaba abandonada. Era primeros de año para mí, pero seguía sintiéndome en invierno y sin avanzar. Pero sí lo estaba haciendo: sabía que algo andaba mal y estaba buscando como loca la respuesta, intentaba mantener una rutina con la arcilla y volví a tener dos trabajos, pero sentía que no cambiaba nada. Fue una gran amiga mía la que me ayudó a levantarme del barro. Me dijo verdades duras y me aconsejó desde la postura de quien ya ha pasado por algo similar. Me ayudó a señalar problemas que yo ya intuía que estaban ahí y no conseguía ver con claridad, me ayudó mucho a orientar en terapia mis esfuerzos a ésas partes de mí misma que necesitaba reajustar. Aún estoy trabajando con ellas, porque no es un trabajo que se haga en un día, pero ya estoy mucho mejor alineada con mis objetivos y soy más coherente conmigo misma. Si me estás leyendo: Gracias de corazón, amiga.
Ésas charlas duras me ayudaron a tomar decisiones que me asustan y a jugármelo todo a una carta: yo. Me estoy dando la oportunidad de creer en mí y demostrarle a una vocecilla mental que tiene pánico a no ser suficiente y no ser capaz, que no tiene razón con ese miedo, que sí soy capaz y suficiente. Así que, aunque no fue exactamente como el anterior septiembre, porque ha sido mucho más sutil e interno, sí que ha sido un año nuevo éste septiembre de 2023, porque en él empecé a buscar más a detalle qué estaba mal, sabía qué era lo que no estaba haciendo bien y cómo debería hacerlo para que sí funcionara, y además conté con ayuda para ver por qué no estaba siendo capaz de hacer ésos cambios: el miedo. Y me encantaría encarnar a María Peláe en su canción Letra Menúa, cuando dice "cuando me dijeron niña tu no vales, yo tenía puestos los auriculares", porque entiendo ésa sensación tan fea cuando alguien te dice que no eres suficiente, sea quien sea quien lo diga (y lo difícil que es que no te lo creas aunque sea sólo por un momento). Con el pasar de los meses y semanas, empecé a cambiar ciertas actitudes y a conseguir más constancia y trabajo efectivo, pero sigo estando a medio camino de todo, en un invierno que parece que no se acaba, y un movimiento que parece que no se hace, una flor que parece que no florece... Pero ahora me estresa menos esa apariencia, porque sé que estoy trabajando en mis raíces, tomando fuerzas e impulso para empezar a sacar el brote fuera de la tierra. Y espero que cuando éso pase, podáis verlo todos.
Tengo muchas ganas de decir que el próximo septiembre lo alcanzaré estando en una primavera emocional. Ojalá pueda hacerlo, pero no importa si no lo consigo, seguro que aunque no lo alcance en primavera, sí que estaré más cerca de ella que el septiembre anterior. Y éso ya es un gran logro, porque demuestra un avance y un movimiento que no se podría conseguir sin muchísimo trabajo y esfuerzo. Porque ya lo dijo Antonio Machado: se hace camino al andar. Y éste es el mío. Y ésta es la historia de su comienzo.