Jasper

 Archivo de criatura · Edición limitada

Identidad

Serpiente azul petróleo con detalles brillantes en azul eléctrico y plata.

Buscavidas.
Resolutivo.
Avispado.
Habilidoso.
Ladrón en rehabilitación.

Y poseedor de una mala suerte verdaderamente extraordinaria.


Historia

En uno de mis viajes conocí a Jasper.
En otra vida fue un gran prestidigitador.

Cometió el error de enredarse en las faldas de una señora casada de alta alcurnia. A ella la sedujeron con facilidad las atenciones de un joven habilidoso y ocurrente, aunque él, en un principio, solo aspiraba a mangarle una pequeña parte de su fortuna.

Por desgracia, nuestro amigo no es muy afortunado —y mucho menos lo era entonces—, así que sucedió lo peor que podía pasarle: el marido llegó a casa temprano.

Jasper fue veloz. Se vistió a toda prisa y se sentó en el sofá de la sala de estar fingiendo ser un comercial que intentaba vender no sé qué telas bordadas.
El marido, que no era mala persona, se apiadó de él y lo despachó con una gran tarta de queso que su esposa había preparado aquella misma mañana.

Mientras cruzaba el patio con la tarta entre las manos, Jasper se sintió aliviado. Pensó, brevemente, que tal vez su suerte estaba cambiando.

Entonces comenzó a oír una discusión procedente de la cocina.
Ella estaba furiosa: aquella tarta era para una fiesta que tenían ese mismo día y ahora no tendría nada que llevar. La ventana estaba abierta y Jasper, curioso por naturaleza, redujo el paso para escuchar mejor.

Y fue entonces cuando, culminando su mala suerte, la mujer lanzó a su marido una preciosa bandeja de cristal tallado. Él la esquivó.
La bandeja salió por la ventana como un frisbee y golpeó a Jasper en la muñeca derecha, que se partió al instante. Al dejar de repartir el peso de la tarta entre ambas manos, la izquierda cedió también.

Pasó meses mendigando.
Pasó frío.
Perdió su habitación y terminó durmiendo primero en portales poco seguros, después bajo un sauce llorón en los días templados y dentro de un canal seco en los más húmedos.

Cuando descubrió que sus manos no volverían a funcionar, empezó a buscar soluciones desesperadamente. Hasta que una muchacha le habló de una bruja que, una vez, había dado piernas a una joven tullida.

Jasper fue a verla.

La bruja le dijo que devolverle las manos sería pan comido. Ni siquiera le pediría un gran precio. Solo le puso una condición: jamás podría volver a comer nada que no fuese tarta de queso. Así no olvidaría nunca sus andanzas por faldas ajenas ni repetiría errores similares.

Jasper aceptó encantado. Recuperaría sus manos. ¿Qué más daba el menú?

¿Te he dicho ya la malísima suerte que tiene nuestro amigo?

La bruja se equivocó en el hechizo.
En lugar de devolverle las manos, lo convirtió en un ser que no las necesitara.

Lo convirtió en una serpiente.

Cuando le conocí vivía en una tinaja rota junto a un pozo, en una casa solariega. Está siempre pensando en cómo volver a ser un muchacho humano, y a ratos se le nota apesadumbrado.

Por eso le propuse entrar en el sistema de adopción de El Río Crecido. Le prometí que encontraríamos una casa donde lo acogieran con ganas y le dieran un lugar en el que sentirse, de nuevo, él mismo.

Se ha comprometido a no robar.

Pero si alguna vez no encuentras algo…
quizá deberías mirar en su caja.

Puede que solo lo haya tomado prestado.


Perfil de adoptante ideal

Jasper busca a alguien curioso y observador.
Alguien con debilidad por las personas imperfectas.

Una persona que valore los pequeños rituales, que guarde cosas “por si acaso”, que atesore recuerdos y disfrute de los objetos que han tenido otras vidas antes de llegar a su hogar.

Alguien a quien no le incomode que, de vez en cuando, las cosas cambien ligeramente de lugar.

Que viva sin prisa.
Que aprecie un día calentito bajo una manta en el sofá.
Que pueda ofrecerle un espacio tranquilo, estable y sin sobresaltos.

Un lugar seguro donde no tenga que estar siempre en alerta.

Importante

Jasper se ha comprometido a no robar.
Aun así, es recomendable revisar de vez en cuando su caja.

Si sonríes mientras lees esto, probablemente ya os habéis encontrado.


Sistema de adopción

Estado: Disponible
Tipo de criatura: Mascota para gafas
Creación: Bajo solicitud individual
Aportación al sistema: 50 €

Cada Jasper se modela a mano en arcilla polimérica.
No existen dos completamente idénticos.

La adopción se inicia mediante solicitud y señal.
El resto del importe se abona cuando la pieza está lista para viajar.

Si tienes dudas sobre el proceso puedes leer el sistema de adopciones o ponerte en contacto conmigo a través de un email o en Instagram con un mensaje privado.


Ficha técnica

Largo: 2,5 cm.

Ancho: 2 cm.

Peso: 0,84 gramos.